• Daniel Raya

Happy Hour

¡Felicidad por mandato!

Especialmente en estos días, sería bueno si la mayoría de las personas que conocemos estuvieran siempre felices. Lo cual es cierto que no es fácil con todo lo que está sucediendo actualmente. Pero, ¿Y si en realidad fuera contra la ley ser infeliz? De hecho, ser aparentemente infeliz podría justificar una paliza y arresto. ¿Suena bastante loco? Bueno, pues esa es la premisa de Happy Hour.


Escrito por Peter Milligan y con arte de Michael Montenat, Happy Hour explora un escenario donde la infelicidad no está permitida. Independientemente de lo que estés experimentando en tu vida. Muerte, impuestos, divorcio, echar gasolina, no importa. Se espera que literalmente "sonrías y lo soportes". Las consecuencias podrían significar pasar algún tiempo en el “Centro de Readaptación”. ¿La meta? Mantener el control de la población forzando la aceptación general de casi cualquier cosa.


Historia


Aunque el concepto es quizás un poco trillado, con un nuevo gobierno distópico promulgando amplias reformas sociales, entramos en la historia rápidamente desde las primeras páginas donde con un gobierno no específico, a través de controles directos e indirectos, ha creado una supuesta utopía donde los individuos solo experimentan emociones positivas. Sin embargo, siendo la naturaleza humana lo que es, hay quienes no pueden evitar rebelarse con el deseo de revolcarse en la miseria. Después de un terrible accidente, nuestro protagonista Jerry, quien nos guiará a través de este valiente y decididamente feliz nuevo mundo, se despierta en el hospital sintiéndose un poco menos animado. El dolor emocional y los sentimientos de infelicidad que está experimentando le hacen preguntarse por qué nadie más se siente de la misma manera... incluida su propia madre. ¿Qué diablos le pasa a esta gente?


Aquí hay algunos momentos fantásticamente desconcertantes, como la risa y los gritos de la familia durante una conversación sobre el cáncer de estómago con metástasis de la abuela que, aunque ridículo, hace sonar las alarmas sobre la rapidez con que nuevos temas o sentimientos pueden volverse aceptables, incluso sin aplicación legal. Estos momentos son ayudados inconmensurablemente por el arte de Montenat y Sobreiro.

Pero si parece haber otra opción, una razón para creer que no tienes que conformarte con tu felicidad, es la que aporta otro de los personajes de la obra, el cual divulga la palabra de lo que parece ser un predicador que se encuentra fuera de las fronteras de estados unidos y donde todo aquel que quiera sentirse infeliz será bienvenido.


Peter Milligan ha cavado un hoyo para los personajes que conocemos en Happy Hour, y nos intrigará verlos tratar de salir de él (o que les laven el cerebro mientras lo intentan) en esta miniserie de seis números. Con la excepción de Kim, que era un atleta de nivel olímpico, Milligan no dota a los protagonistas de Happy Hour de mucha inteligencia o habilidades prácticas para lograr sus obejetivos.


Arte

El artista Michael Montenat trabaja de forma impecable con Milligan en este mundo que vacila entre la gente inane y sonriente y los que te golpearán con gusto, te darán un golpe y te drogarán... todo en nombre de la felicidad. Aunque dudo que Montenat haya tenido que dibujar en alguna otra ocasión tantas caras sonrientes. Incluso cuando hacen cosas malas. Eso es perturbador por sí mismo. Lo cual estoy seguro que es el objetivo de los autores.


Conclusión

Aunque nos encontramos con una de esas obras con una idea original y bien tratada, nos ha dado la sensación que la premisa no ha sido suficiente como para mantener la trama durante toda la historia, a medida que avanzábamos nos hacia falta algún otro aliciente para que el titulo fuese redondo. Un cómic interesante y con un gran apartado grafico, que nos hará pasar un rato ameno, pero poco más.


HAPPY HOUR


Autores

Peter Milligan / Michael Montemat / Felipe Sobreiro


Editorial

Planeta Cómic


Número de páginas

152


Formato

Cartoné (Tapa dura)


Precio

15.95€