• Daniel Raya

Víctor Santos | Entrevista

Hemos tenido el placer de poder entrevistar a uno de los autores más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras. Un artista con el adjetivo sobresaliente asociado a muchas de sus obras. Victor Santos, creador de Polar, Against Hope o Paranoia Killer entre otros títulos.

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Hoy nos hace el gran honor de acompañarnos Víctor Santos, autor de Polar o Against Hope entre otras míticas obras, ¿Qué tal Víctor, cómo estás?


¡Hola! Pues hace un rato que he terminado un trabajo que estaba haciendo, y ahora de charla con vosotros.


Eso es lo que queremos que sea, una charla, y por horarios te queríamos preguntar precisamente, ¿Cómo es tu jornada laboral? ¿Se vio muy afectada por la pandemia?


Pues en la pandemia yo creo que trabajé hasta de más, pero en cuanto a mi horario no ha cambiado mucho. Soy un extraño caso de dibujante diurno, si no recuerdo mal solo trabajé en una obra de noche, por tema de fechas, y de hecho me quedo tan mal que lo repetí todo a la mañana siguiente, desde entonces no he vuelto a trabajar de noche. Aparte no soy de los que les cueste madrugar, y con luz natural es como mejor trabajo.


Durante la pandemia tampoco nos cambió mucho la rutina, como te decía, hacía de más, ya que no había mucho más que hacer esos días. Mi refugio ante el no poder salir durante los peores días de cuarentena era el trabajo, es más, ahora están empezando a salir cómics de esos días de pandemia.


Y ¿Te ha traído algo bueno esta experiencia de la pandemia? Me refiero a ¿Alguna idea de cara a un futuro a partir de esta experiencia?


Pues a mí me decían mucho "Pues ahora con la pandemia tendrás muchas historias que contar", pero yo precisamente lo que no quería era eso. Pero igual que mucha gente veía series que tenían que ver con esos temas, otros muchos optamos por la ficción escapista, esas series que nos gustaban o notábamos como algo 'familiar'. Yo retomé Supernatural, por el hecho que era algo conocido, familiar.


Con los cómics pasó algo parecido, quería hacer algo que me gustara y no me hiciera pensar en la pandemia, aunque a posteriori, me he dado cuenta de que sí que había elementos de lo que estaba viviendo en ese momento que de alguna forma se han reflejado en las historias de una forma inconsciente. Tanto en Moon Eaters como en Paranoia Killer de Panel Syndicate, está el tema de personas atrapadas en un sitio del que no pueden salir, aunque cuando lo hacía no me di cuenta que lo hacía por eso. Por ejemplo, en Moon Eaters, está el tema de gente atrapada o rodeada como en Asalto al Distrito 13, que son temas que me gustan, pero no me di cuenta que si estaba pensando en eso era precisamente porque estábamos en cuarentena.


Y sobre estas historias que estuviste creando durante la pandemia, ¿Against Hope es una de ellas?


No, esta es anterior, pero con Dark Horse trabajamos con márgenes muy amplios, sobre todo con tema libros. Pero sí que se retrasó un poco a raíz de la pandemia, originalmente iba a salir en USA mucho antes, pero la elaboración es anterior.


Against Hope es una historia cruda, con personajes muy viscerales que tienen una reacción a algo que les a sucedido. ¿Cuánto hay de Víctor Santos en estas historias? ¿Eres una persona tranquila o todo lo contrario?


Bueno tranquilo no soy, al menos de carácter, aunque puede que precisamente sea porque hago estas cosas, que son una manera de desahogar. Pero el tema de la violencia o esos personajes viscerales vienen de esa frustración cuotidiana, como el tema del racismo, por ejemplo. Pero una cosa que me gusta mucho de los cómics es el componente emocional y esa conexión que se tiene muchas veces con los protagonistas, que no tienen por qué ser necesariamente parecidos a nosotros, pero tendemos a tener esa conexión emocional.


Y yo me considero un autor que le gusta más escribir desde esa parte más visceral o emocional que la parte más intelectual, me gusta más provocar en el lector el sentimiento que la reflexión, o al menos otro tipo de reflexión. Aunque al final no sabes cuanto hay de ti en cada obra, somos un poco lo que hemos consumido. Yo soy fan de la ficción de género, con Against Hope todo viene de un género que me gusta mucho, que es como yo le llamo el 'de la caza humana' como en 'El malvado Zaroff', 'El blanco humano' o esta última de 'La caza'.


Son temas que se te dan muy bien, hay artistas que destacan en un tema en concreto, como a mi parecer Ennis con los temas bélicos o Paco Roca cuando habla de las relaciones familiares...


A mí me gustan las historias sobre la moralidad, yo me enamoré del género negro y estas historias de donde se establece el límite. En la moralidad el extremo es el delito o los actos que consideramos horribles, como la violencia o matar. Me parece muy interesante poder escribir sobre personas que tienen códigos morales muy diferentes a los míos. Es muy interesante ponerte en la piel de un personaje con una moralidad muy diferente a la tuya y especular el 'como lo llevo' y que este personaje tenga un límite como, una persona que mata ¿Mataría a todo el mundo? o que limite se marcaría, ¿Mataría a un niño o una mujer? O ¿Solo si está en la guerra? Ese tipo de dilemas morales me han gustado mucho, el meterme en los zapatos de otro siempre me llama más la atención.


Ahora te queremos poner una pregunta que nos ha dejado Raquel, colaboradora de la web:


Y respecto a Polar ¿Qué tal la experiencia de llevar una obra tuya al cine?


Muy bien, son muy raras este tipo de cosas. Cuando empiezas con ellas no quieres hacerte muchas ilusiones, ahora las cosas están más normalizadas, es todo más posible y hay muchas plataformas, pero en ese momento era complicado. De hecho, la película estuvo cuatro años en lo que llaman 'El infierno del desarrollo', pero cuando entró Netflix ya hubo financiación.


Tuve la experiencia de mi amigo Mike Oeming, a él le hicieron la serie de Powers, él tuvo varias obras, como el propio Powers, que tuvieron un intento de película o adaptación que al final no se llevaron a cabo, así que en ese aspecto ya me aconsejo que disfrutará de ello, que es un medio que te dará una atención sobre tus obras y que, si al final no se llevaba a cabo, disfrutase de la experiencia porque hay muchas variables que no puedes controlar.


¿Te piden consejo cuando están haciendo la película?


Eso depende mucho de quien este metido en eso, a veces el director quiere contar su historia, igual que con Polar tuve una relación estrecha con el guionista, con el director tuvimos alguna charla al final cuando estaba con la película, pero poco más.


Pero con Against Hope estuvimos hablando para un proyecto con un director, y ahí sí que, por ejemplo, él pidió expresamente que yo estuviera involucrado. Estuve hablando con él de la trama o haciendo ilustraciones de lo que podría ser el arte conceptual de la historia, que obviamente, no sé si eso finalmente saldrá. Pero lo bueno es que cuando te llaman para este tipo de proyectos, aprendes muchísimo de la experiencia, para mí es un poco como una academia de cine, y si en un futuro me piden consejo ya tengo una base y saber por dónde debo tirar, es muy interesante ver cómo trabajan y repercute muy positivamente en mis proyectos. He aprendido mucho de como enfocar la forma de plantearme las obras a la hora de empezar un nuevo cómic.

El haber llevado Polar al cine ¿Te abrió la puerta a nuevos proyectos?


Sí, me dio alguna oportunidad de trabajo, pasó con la pandemia, muchos rodajes se paralizaron y a los productores les pasó como a nosotros, y se dedicaron a desarrollar cosas, 'como no podemos rodar, vamos a escribir, a ver qué podemos hacer para cuando podamos volver a rodar'. Conmigo contactaron varios productores de España y Inglaterra. Por ejemplo, el proyecto de intentar adaptar 'Ezequiel Himes' a televisión surgió de eso, un productor que había leído el cómic, que vio que era una obra del autor de Polar y contactó conmigo para intentar desarrollar con él lo que sería el piloto de una serie. Así que sí que me abrió puertas. El hecho de haber hecho ya una película hace que no te cierren una puerta a la primera. Además, ahora las editoriales están detrás de la próxima adaptación de lo que puede ser el cómic que se lleve a Netflix o cualquier plataforma.


¿Cómo es la sensación de ver la película de tu obra por primera vez?


Extraño, no lo concebí como algo de verdad hasta que vi el tráiler. Cuando lo vi, y hablan de Black Kaiser me dije, '¡Ostras!, es de verdad'. Recuerdo estar desayunando, reconocer escenas de haber leído el guion y verlas en el tráiler. Luego verlo en cine es raro, porque de pronto deja de ser tuyo, deja de ser tu personaje y pasa a ser más conocido por la película que por el cómic, tal vez alguien descubra el cómic, pero por visualización mundial va a estar más asociado a Mads Mikkelsen y Netflix que a mí trabajo, es raro porque te desprendes de él y se convierte en otra cosa.


Tienes un estilo único y muy particular ¿Es posible que tener un estilo tan personal te cierre las puertas a la hora de hacer una historia o temática en concreto?


Bueno, a mí y a muchos autores nos pasa que no vemos que tengamos un estilo tan personal, desde fuera sí que se puede ver muy reconocible, pero yo no tengo esa sensación. Al final es personal porque no lo sabes hacer de otra manera, pero nunca somos conscientes de cuando has alcanzado la personalidad, porque además todos empezamos copiando. Además, copiamos sin ninguna vergüenza (risas), que también es una cosa bonita cuando ves tus cómics de hace 20 años... pero a partir de un punto vas cogiendo de aquí y de allá y creando un poco tu propio estilo, pero nunca a llegar a ser consciente de 'Ahora es personal'.


Me alegro que me digas que lo es, pero al final lo hago como pienso que está bien o como puede funcionar. No sé si me cierra puertas, aunque está claro que hay géneros que están asociados a un estilo personal. Yo recuerdo hace años, llevar mi carpeta a DC o Marvel y decirme: 'Nos gusta mucho, pero no es el estilo que ahora tenemos' y sí que utilizaban mi estilo como en el Catwoman de Darwyn Cooke, pero te decían que era para proyectos muy específicos. También me parece que ahora las editoriales son más abiertas con estas cosas, aunque sí que Marvel o DC tienen estilos muy concretos, de gente muy buena, por ejemplo Marvel y el baremo de medir al resto podría ser Pepe Larraz. Pepe tiene el estilo que le gusta a Marvel, y es el que mejor lo hace, en Marvel es el estilo que gusta y que mejor lo expresa. Igual que en DC tiran un poco más por el estilo de Bryan Hitch o Jim Lee.


Aunque en América parece que si te sales un poco del estilo de estas dos editoriales tienden a etiquetarte, aunque eso en mi caso puede ser bueno, hay proyectos para unas franquicias que me han surgido, y aunque no puedo hablar mucho aún, viene a ser como el capítulo de novela negra de la franquicia. Está muy bien porque me han dejado mucha libertad, incluso hacerlo en blanco y negro cuando en un principio iba a ser a color.


Que prefieres, ¿Guionizar y dibujar tu propio guion o hacer una de las 2 cosas colaborando con otro autor?


Bueno, tengo que reconocer que soy un poco fanático del control. Pero piensa que vengo del Fanzine, de hacerlo todo yo, dibujar, rotular, colorear... porque básicamente no había dinero para otra persona. Pero me obligo de vez en cuando a alternar para trabajar con guionistas, porque además aprendo mucho. Cuando trabajé con Brian Azzarello, que es de mis guionistas favoritos de las historias de género negro, recuerdo que aprendí muchísimo de esa experiencia, como estructurar las historias o como hacer los diálogos.


Cada guionista tiene un método diferente, cada uno tiene un enfoque diferente y es muy interesante trabajar con gente diferente, te puedes encontrar con uno que te puede estructurar la historia de forma muy marcada o otro que se enfoca en la parte emocional de la historia o se centra en el carácter de los personajes. Al final todo esto es una forma de aprender y una buena experiencia.


Una de las cosas que solemos pedir en las entrevistas, es que el artista invitado nos deje una pregunta para el siguiente invitado. Aquí te dejamos la que nos propuso Jaime Martín.


¿Qué nos puedes contar de Until My Knuckes Bleed? La última obra que se acaba de publicar en Estados Unidos.


Es una obra de la época de pandemia y un poco experimento. La hice como novela gráfica pero al final, hablando con varios editores y queriendo guardarme algunos derechos del cómic. Finalmente, contactaron conmigo de Behemot Comics, que es una editorial independiente, y me ofrecieron publicarlo en grapa y después en tomo. Tiene un arco argumental de tres números, que es lo que iba a ser la novela gráfica, y si la cosa y mi experiencia con ellos es buena, hacer más arcos argumentales del cómic.


La obra es un homenaje a los superhéroes de los 90', más chungos, yo en esa época leía más manga, como el Puño de la estrella del norte o Santuario. Intentaba leer americano, pero me perdía un poco. Después, cuando empezó lo de Image, con Spawn, Wildcats o Savage Dragon, aunque puede que no fueran muy buenos cómics me gustaban, eran personajes nuevos que empezaban. Después con Hellboy o Sin City ya me encantó esas obras.


Le tengo mucho cariño a esos héroes de los 90, aunque tengan mala fama, pero creo que el tiempo se han reivindicado un poco. Aunque no eran muy buenas historias tenían cierta personalidad muy de esa época, ese rollo tan extremo, composiciones de página realmente locas, incluso ese rollo militarista.


Así que se me ocurrió esta historia de un superhéroe un poco como el Luchador de Aronofsky, un tío que fue un superhéroe con músculos e implantes cibernéticos, y que ahora es un señor prematuramente envejecido que trabaja de portero en un bar de striptease horrible de la mafia rusa. Que tiene problemas de salud derivados de esos implantes y que todos sus amigos son también viejos hechos polvos. A mí me gusta mucho esa idea de héroes crepusculares como Black Kaiser. Me gusta mucho ese género de superhéroes mezclado con género negro.


Ojalá lo veamos pronto por aquí, pero estamos seguros que antes o después podremos disfrutar de él. Te queríamos agradecer de nuevo esta oportunidad de charlar contigo, y espero que tu también hallas pasado un buen rato. Muchas gracias de nuevo Víctor y enhorabuena por tu trabajo.


Muchas gracias chicos, ¡un saludo a todos!